Continuando con mi racha de suerte, he resultado premiado en el concurso de fotografía que organizó la Asociación de Antiguos Alumnos del Colegio Calasanz. Mandé una foto de cuando se repartieron los juguetes en Cumayasa el año pasado, y parece que gustó.
Ahora me han pedido que mande unas líneas de explicación de las circunstancias de la foto, así que también aprovecho para ponerlas aquí. Espero que no les moleste.
Cumayasa es lo más parecido a la Sabana africana que hay por estos campos de La Romana. En lo que ayer fue un batey, vive ahora una comunidad sencilla y alegre, superando con optimismo los apagones constantes de luz o la escasez de trabajo precario o estable. En esa comunidad se construyó hace bien poco una capilla nueva, de la que los lugareños se sienten bien contentos. Y funciona desde hace un tiempo la Biblioteca Calasanz (de la red de bibliotecas del Proyecto "Calasanz nos une") como sala de tareas y lugar de consulta de libros.
Fuera de la escuelita, los niños pasan la mayor parte de su tiempo en los caminos, jugando con cualquier cosa y matando el rato a pedradas. Por eso, la llegada de los Reyes se vive con tanta expectación como ansiedad.
La foto fue tomada el 5 de enero del 2008, cuando les llevamos los juguetes que Sus Majestades habían hecho llegar (a través de los contenedores de Valencia) a Cumayasa.
Esa mañana se convirtió en un alboroto de alegría, nervios y ganas de probar los nuevos juguetes. Y yo tuve la suerte de estar allí para verlo, y poder captar con la cámara un pequeño retazo de la ilusión que ellos también me regalaron a mí.
